¨al que vive y permanece para siempre”


EL ESTADO GENERAL DE LA IGLESIA ROMANA EN EL SIGLO DECIMOTERCERO



Download 229.6 Kb.
bet10/18
Sana10.09.2017
Hajmi229.6 Kb.
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   ...   18

EL ESTADO GENERAL DE LA IGLESIA ROMANA EN EL SIGLO DECIMOTERCERO
Aún cuando las memorias narradas de los Valdenses no corresponden exclusivamente al siglo decimotercero, como sea, esto es adscrito a ellos, porque durante ese tiempo sufrieron la más cruel y endurecida de las persecuciones, así como experimentaron severos conflictos, los que particularmente excitaron la atención de toda Europa.
Esto aconteció en el tiempo de inmensa ignorancia y perversidad. Ciertamente la filosofía aristotélica prevalecía; pero esto es de todas manera, alumbrada desmesuradamente. Los más instruidos doctores con muy pocas excepciones, no tuvieron en su conocimiento, al antedicho grado de la mayor ignorancia y vulgaridad, la multitud de los estudiantes tontamente empleaban dentro de ellos mismos, en cuanto a la miserable transacción de Aristóteles, sin ningún propósito.
Su ambición era aparecer como instruidos ante los ojos de las insensatas multitudes. Los Dominicos y Franciscanos fueron casi las únicas órdenes las cuales así mismos devotos al estudio. Ellos tuvieron amplios edificios y casas dignas de príncipes, ellos atendían en sus lechos de muerte a los ricos y a los grandes, urgiéndoles a que legaran inmensas fortunas a sus propias órdenes. Estos ganaron mucho terreno hasta el tiempo de la institución de los Jesuitas, constituyeron el pilar del papado. La así llamada persecución de los herejes, constituyó una gran parte de su empleo, mientras que las otras órdenes por su inmoralidad fueron así mismos reducidas al menosprecio. Estas dos órdenes tuvieron la semblanza de mérito, más no la substancia, reviviendo la autoridad de la Iglesia Romana, soportó y confirmó cada superstición reinante y con planes astutos e hipócritas, indujo a gran número a enriquecerse a ambos, es decir, al papado y los establecimientos monásticos.
Estas dos órdenes tuvieron una decidida ascendencia en Inglaterra, en donde se arrojaron gran poder. La servil esclavitud y superstición bajo la cual se hundió Inglaterra, resultó de una comisión con la que Inocente IV dio a John el Franciscano, en 1247, así como sigue: Nos le imponemos, que si la mayor parte de los prelados ingleses, hicieron preguntas, entonces por censura eclesiástica retirarles sus apelaciones a pesar de sus privilegios e indulgencias.
Completamente desvergonzados fueron los papas en este tiempo, en las exacciones que operó en sus dominios en la humanidad, los que defraudaron a los mismos franciscanos, y no temieron a las consecuencias. Los hombres quienes no recibieron el testimonio de Jesucristo y rehusaron a su yugo, fácil, fueron inducidos a besar el cetro férreo del tirano italiano.
La mayor parte de Europa, tuvieron que abandonar los más importantes artículos de la justificación por el mérito de Jesucristo solamente mediante la fe, y fueron enredados en la traba de una religión farisaica, y fácilmente se dieron así mismos a numerosas supersticiones, para dar reposo y quietud a sus conciencias. Los Valdenses encontraron paz y confort y la expectación celestial mediante Jesucristo solo por fe, y en consecuencia despreciaron por completo al imperio papal con todas sus pertenencias, mientras que otros que se estremecían en sus conciencias por sus pecados y no supieron de la Santa Sabiduría de descansar solo en Cristo para la salvación, bien podían hincharse con indignación ante la perversidad de la corte de Roma, pero sin atreverse a emanciparse de sus cadenas.
Fue entonces el poder del papa. El vínculo de la perversidad con el cual envalentó a los hombres con la esperanza del cielo entre tanto vivían en la superstición y en el exceso de sus grandes crímenes.
En 1234, el papa Gregorio IX deseoso de incrementar el crédito del imperio papal, por una Bula dirigida a toda la cristiandad, invitando a los hombres a asumir la cruz y marchar hacia la tierra santa, en dicha bula decía: El servicio hacia el cual son ahora invitados en una expiación efectiva por los extravíos de una vida negligente. La guerra santa es un método comprendido para, o compendiado para, el descargo de las deudas de los hombres, restaurándoles al Favor Divino. Aun si alguno muriere en el camino su intención le será tomada como un hecho, por lo que muchos serán coronados sin haber sido combatientes.
En esto, Gregorio, en efecto, se opuso a la doctrina de la expiación de Cristo, y en su lugar enseñó a que los hombres esperaran de Dios la justificación, en los méritos del servicio militar interpretado por el mandato de su (según él) Vicegerente. De esta manera la mente de los hombres fue removida de la fe en Cristo, y los hombres enseñados a confiar para el perdón en el Soberano Pontífice, siendo conducidos a embeber la fatal doctrina que les permitía cometer toda clase de perversidad, con la halagüeña respectiva de ganar el favor Divino, sin la necesaria reformación del corazón y vida.
La misma ignorancia y superstición general, los mismos vicios e inmoralidad que predominaron en el último siglo XII abundaron en este siglo XIII, cristianos reales fueron hallados solamente entre los Valdenses, o entre aquellos que adoraban a Dios en la oscuridad. Varias sectas surgieron, que fueron cruelmente perseguidas por los papas y emperadores pero no aparecen haber profesado la real doctrina, o el haber sido influenciados por el real Espíritu de Cristo Jesús.
Algunas de ellas, tanto en principio como en práctica fueron la desgracia de la naturaleza humana, pero el narrar los detalles del fanatismo, con los cuales más abundan las historias eclesiásticas, no es el objeto de esta obra. La Iglesia de Dios considerada como una sociedad, parece ser que existieron solamente entre los Valdenses.
Allí muchas sociedades en este siglo XIII que sufrieron extremadamente por el poder de la mano de hierro, entre todos estos, los Valdenses algunas veces llamados Lollards, por el sendero del reproche se puede ver perfectamente y se distingue, por su sólida piedad, su sano juicio escritural y sus prácticas virtuosas; he allí porque pueden justamente contarse de haber sufrido por causa de la justicia, mientras que el resto, tan lejos como certeza aparecen haber sido mártires por causa de su necedad, turbulencia e impiedad. Towsend´s Abridgment, p. 423, 425, 428, 429.


CAPÍTULO 17

DEL DECIMOTERCER SIGLO AL DECIMOCUARTO D.C.

LOS LOLLARDS Y OTROS PROTESTANTES
Un arrojado e intrépido maestro surgió de entre los Boghardos, o Picardos, en 1315, en la persona de Walter Lollards, quien se convirtió en una saeta o pastor entre ellos y de quien los Valdenses fueron llamados Lollardos. Moreland confirma que él (Walter) fue de gran reputación con los Valdenses, por el hecho de haber transportado esas doctrinas (Valdenses) dentro de Inglaterra, en donde prevalecieron en todo el reino.
Walter estuvo en unidad de criterio doctrinal y práctica con los Valdenses, en el año 1320 Walter Lollards fue aprehendido y quemado vivo, su muerte fue grandemente en detrimento de sus negocios, pero, como se quiera no fue la ruina de la causa; pues doquiera aparecieron, fueron sostenidas por personas de rango y de grande instrucción y continuaron sus sociedades en muchas provincias de Germania. Orchards, Bap. Hist. P. 322, 333
Procedentes de Germania vinieron los hermanos guardadores del sábado, quienes fundaron la Ephreta, Pa., Colonia, y hasta nuestros días la verdad de los mandamientos de Dios ha sido guardada ante el mundo por los descendientes de estos hijos de Dios.
Por el año 1330 el pueblo de Dios en Germania fue hostilizado y oprimido gravemente por el inquisidor monje Jacobino llamado Eachard. Después de haber infringido cruelmente sobre este pueblo por algún tiempo, fue inducido a averiguar la causa y razones de la separación de ellos de Roma. La fuerza de la verdad últimamente prevaleció sobre todos sus prejuicios. Su propia conciencia atestiguó que muchos de los errores y corrupciones, con los que se les hacía cargo a aquella iglesia apóstata (romana) realmente existían; y hallándose así mismo incapaz para seguir aprobando sus artículos de fe, ante la Palabra de Dios, él confesó que esta verdad había llegado hasta él, dando gloria a Dios; ingresó en la comunión de las iglesias Valdenses, con quienes fue juntamente perseguido hasta la muerte. La noticia de su conversión avivó la ira de sus perseguidores. Fueron despachados emisarios su persecución; finalmente fue aprehendido y confinado a Heidelberg, en donde fue entregado a las llamas. Idem. p. 333, 334.
A despecho del hecho que Roma fue despiadadamente en la ruta de cada dirigente entre las iglesias durante este siglo, la verdad continuó prevaleciente, sin hacer caso, ni a la espada, ni al fuero ni a las mazmorras. Verdaderos hijos del Cordero fueron hallados a través de Europa y especialmente muy numerosos en Francia, Italia, Germania, Bohemia.
De acuerdo al trabajo de Benedicto, hubo allí en Bohemia, 80,000 heréticos, quienes fueron llamados Valdenses en el año 1315. En el New Schaff Herzog Religious Enciclopedia, artículos Valdenses, pág. 234, dice: Determinaron a celebrar la Cena del Señor anualmente, y esto en Francia también tuvieron esa costumbre de ese pueblo de celebrar anualmente la Cena del Señor desde un tiempo temprano.
Esa obra dice más adelante: En Germania, así como en Francia, los Valdenses celebraron la Cena del Señor anualmente, entre los siglos XIII y XIV. En los Alpes Cottain sobre el otro lado así como en Provence, Apulis, Calabria y a mediados de Italia, esta independiente celebración de la Cena del Señor continuó mucho después que en Francia.
Ya hemos notado que Benedicto (Hist. Of Baptist, p, 308) habla de separadas y distintas sociedades guardadoras del sábado, Lollards tan temprano como 1389 D.C.
Los Valdenses enseñaron que la Iglesia de Roma al apartarse de aquella primera santidad y pureza en el tiempo de Constantino el Grande por cuya razón, ellos rehusaron someterse a la autoridad que se usurpó el pontífice. Decían que los prelados y doctores debían imitar la pobreza de los apóstoles, y ganar el alimento por el trabajo de sus manos. Contendían en cuanto a que el oficio de enseñar, confirmación y admisión de los hermanos, pertenecía en alguna medida a todos los cristianos. Su disciplina fue extremadamente estricta y austera, pues ellos interpretaban el Sermón de Jesucristo en el monte, el sentido de las palabras en una forma literal condenaban la guerra, litigios, la adquisición de riquezas, capitales punibles, ganados y la defensa propia. Jone´s Church Hist. P. 266.
Aunque en este siglo fue testigo de mucha persecución contra el verdadero pueblo de Dios por parte de los apóstoles romanos, no obstante Dios les protegió y preservó, y les permitió retener con firmeza la verdad que había sido preservada por sus antepasados en la fe, allá a través de la edad oscura. Esto fue para aquellos dignos hermanos quienes, en una época de oscuridad llevaron la verdad de las Escrituras, hasta los reformadores de los siglos venideros; a quienes somos deudores de nuestra sincera gratitud, por aquella sublime verdad que nos preservaron.

CAPÍTULO 18

DEL SIGLO DECIMOCUARTO AL DECIMOQUINTO D.C.

EL CLIMAX DEL PAPADO
En el siglo quince la corrupción en la Iglesia Romana es extendida en profusión, y el verdadero trabajo de los verdaderos hijos de Dios, dentro de la congregación romana, para limpiarlos de aquel sistema apóstata, fue más que igualado por el ministerio de la verdadera Iglesia de Dios sin el sistema de la ramera.
La reforma protestante, con la que más plenamente trataremos durante el siglo siguiente, podemos decir haber principiado en el siglo XIV-XV a través de la obra de Walter Lollard, Wycliefe, Huss y otros, cuyo trabajo fue tomado en el siglo siguiente por Lutero, Knox y otros.
De cualquier modo, eso no puede ser imaginado que la verdadera Iglesia de Dios no fue testigo contra el papado y su sistema anticristiano, durante este tiempo, por quienes fue fielmente proclamado el mensaje contra Babilonia, el llamado del Angel en Revelación “Salid de Ella, pueblo mío”, durante la edad oscura y no le hizo moderarse, inmutable cuando los reformadores vinieron públicamente procedentes de la misma Iglesia romana, antes bien continuó atrevidamente testificando contra la ramera madre del Tiber.
Jones dice: Es presumible que los lectores hayan podido ver en las páginas precedentes lo bastante para ser la opinión que no es correcta, aquella que entre nosotros prevalece, en cuanto a que fue total extinción de la cristiandad en su pureza y totalidad por edades que precedieron a la forma o reforma luterana, pero esto no es más que un error popular. Jone´s Church History, p. 324, ed. 1837.
No puede concebirse como sea, que la verdadera iglesia que antes de la Reforma haya perdido su pristisima pureza, pues esto no fue así, pues silenciosa pero firmemente retuvieron los Mandamientos de Dios y la Fe de Jesús, la cual fue en el principio de la era evangélica confinada a los santos.
Benedicto, (historia de los Bautistas, p. 308) habla de separadas y distintas sociedades de la Iglesia guardadoras del Sábado, las que fueron conocidas antes de la Reforma.
Otro directo e importante testimonio se encuentra en un tratado sobre el sábado, por el Obispo White. Hablando de los guardadores del sábado como opuestos a la práctica de la iglesia y como heréticos él dice. Esto fue así condenado en los Nazarenos y en los Corintios en los Hypsistarii. El antiguo sínodo de Laodicea, hizo un decreto contra esto, capítulo 29: también Gregorio el Grande afirmó que esto fue judaico o era judaizante. En los días de San Bernardo también esto fue condenado en los Petrobrussianos.
Los mismo, igualmente fue revivido en los días de Lutero por Carlstadt, Sternberg, y por algunos sectarios entre los Anabaptistas, por lo que desde entonces fue condenado como Judío y Herético (p. 8 London, 1635) Lewis History S&S, p. 218.
En “Life of Milton” (Vida de Milton), segunda edición, páginas 309, 319 es corroborado del Dr. Symmons anota acerca del estado de separación del tipo de cristianos Waldenses y el tipo de los Reformadores protestantes. El Dr. Symmons dice: Yo les llamo entonces, como son ellos llamados en estos despachos oficiales, por el nombre generalmente conocido de Protestantes; pero los disidentes de la Iglesia papal quienes ocuparon los valles de Piamonte, no tuvieron ninguna conexión ni origen en común con aquellos propiamente fueron llamados protestantes como uno de sus primeros actos de su asociación en Germania. Ciertamente los Valdenses fueron mucho más antiguos en su árbol genealógico y queda por sentado fueron de la antigua iglesia romana mucho antes que esta se corrompiera con las innovaciones papales. Pág. 375 nota al pie de Jone´s Church History Ed. 1837.
Entre ellos no hubo sacerdotes, ni disputas en cuanto a servicios religiosos, ni litigios; ellos terminaron sus diferencias entre ellos mismos. Ninguno de aquellos que han tratado de restaurar las ciudades vecinas supo que haya habido señales sin haber existido entre ellos ni obispo ni la práctica de la Misa.
Oraban a Dios en su propio caló y siendo empleados continuamente tuvieron la felicidad de no conocer vicios. Así fue que los Valdenses disfrutaron de tranquilidad (por cerca de 200 años) cuando los reformadores Germania y Génova vino a sus oídos que allí existían otros de la misma persuasión de ellos. Idem. P. 325.
Ahora trataremos de mostrar a través de los siguientes extractos que proceden de historiadores de reputación, como lo anotado en el libro “The Intervening Hand of God”. De manera que guardó y libró el Señor a su pueblo de las huestes armadas del adversario antes que se mostrara la Reforma.
RESCATADOS DE LA CHUSMA ARMADA
Escaparon de la chusma armada, Hebreos 11:34. De uno de los siglos cuando los ejércitos eclesiásticos trataron de invadir y someter cada tierra donde la planta de los Reformadores en la verdad fueron echando raíces, vinieron historias de rescate como las que nos muestran los capítulos que encierran la historia del antiguo pueblo de Israel, como de los ejércitos sirios frente de Samaria huyeron presas de pánico cuando el Señor hizo que las turbas sirias oyeron de carros y ruido de caballos (2º. Reyes 7:6, así más de una vez un sobrenatural terro hizo huir a las fuerzas invasoras quienes ya contaban tener una segura conquista).
El PÁNICO SOBRECOGER A LOS INVASORES
En tiempos pasados al mirar la defensa de la Verdad por la cual Huss fue quemado en Constance que condujo a los Bohemios quienes amaron su memoria, tomaron las armas para defender la Verdad de Dios. Lutero cautivó la verdadera idea, cuando, al principio de su trabajo, él insistió en que esto se debió únicamente por la Palabra de Dios pudo encontrar el error.
Pero un centenar de años después de Lutero, esta verdad fue imperfectamente conocida, al grado de admitir que armas carnales tuvieron que salir para resolver algunas veces y esencialmente conflictos religiosos. Como sea, especialmente en este tiempo, no se trata de un conflicto ordinario sobre religión; pero, de una basta y vergonzosa invasión total en sus tierras en donde se hallaron los Bohemios.
Evidentemente esto no iba a ser permitido por la providencia que las fuerzas de la intolerancia pudieron invadir la religión aquella en aquella región, en donde principiaba a verse el vislumbre de la luz de la reforma.
El papa Martín habiendo organizado una gran cruzada, la cual entró en Bohemia en junio de 1427. Electores, príncipes y condes encabezaron las huestes invasoras, con un enviado especial del papa, con sus instrucciones. El pequeño ejército de los Hussistas, bajo las órdenes de Ziska, el “Tuerto” salió a encontrar a los invasores; el historiador Wyllie dice; ahora se encontraron a la vista los unos con los otros, y los dos ejércitos estaban separados solamente por el río que fluía más allá de Meiss, los cruzados eran superiores en fuerza grandemente e instados a arrojarse a atravesar la corriente del río, y cerrarse en batalla con los Hussistas, quienes habían venido hasta poder ser vistos, estuvieron silenciosamente esperando y observando, pero, fue por muy pocos momentos que los invasores contemplaron a la tropa Hissista.
Un súbito pánico les sobrevino, se volvieron y huyeron en la mayor confusión. Para el enviado del papa, fue como quien despierta de un sueño, su labor llamado a ser coronado con victoria, desvaneciese repentinamente en vergonzosa derrota. History of Protestantism, Book 3, Chapter 17.
Sin embargo, impulsados por el papa, una cierta gran cruzada fue organizada e introducida en Bohemia en 1431, cantando triunfo conforme marchaban, Wyllie otra vez nos dice: Los enemigos acamparon cerca del poblado de Reisenberg. Los husssistas no obstante a no estar a la vista, pero el sonido de su aproximación golpeó los oídos de los germanos el avance estruendoso de sus vagones, así como el himno guerrero cantado por el ejército entero, como ellos lo hacían al marchar valientemente adelante hacia la batalla, fueron escuchados distintamente.
El cardenal Cesarini y un acompañante subieron a una pequeña colina para ver el inminente conflicto. Abajo estaban las hordas, las cuales ellos contemplaban y que pronto trabarían un victorioso combate. Este era el imponente espectáculo, el ejército de muchos nacionalistas, con sus banderas ondeantes, sus caballeros cubiertos de cota de malla con sus cascos “calvario” sus largas líneas de vagones y su numerosa artillería.
El cardenal y su amigo contemplaban aquel espectáculo unos minutos cuando les sobrecogió susto al ver un extraño y repentino movimiento entre aquellas hordas. Como sobrecogidos por un invisible poder simultáneamente parecieron quebrarse y esparcirse. Los soldados arrojaron a lo lejos sus armaduras y huyeron unos por un camino y otros por otro, y los vagoneros sacaron sus vehículos de su cargamento y partieron a través del llano en pleno galope.
Herido de consternación y tremendamente aturdido el Cardenal precipitadamente bajó al campo y luego se enteró de la causa de la catástrofe que el ejército fue presa súbitamente de un misterioso pánico, y que dicho pánico invadió tanto a los oficiales como a los soldados.
El Duque de Bavaria fue uno de los primeros en huir, había el cardenal dejado su carruaje, en la esperanza de no perderse aquel espectáculo al poner a prueba al enemigo y retador su persecución. Tras él también vergonzosa fuga vino al Elector de Bran (NO SE PUEDE LEER NADA) y contiguo al Elector seguía otra clase inferior, que huían del campo por aquel invisible temor. El ejército siguió si es que así se le puede llamar al testigo de un ejército que últimamente se ha reunido en abanderada turba, pero que ahora era solamente una chusma derrotada, huyendo sin ninguno que los persiguiera.
El comentario del historiador Wyllie expresa la convicción que debe llegar a cada corazón. Hay allí algo más, en los hechos que hemos relatado así como el valor que inspiran la conciencia de una buena causa y la debilidad y la cobardía engendrada por la conciencia de un malo. Allí está, en este punto de toque de el Dedo Divino –la infusión de un sobrenatural terror-. Idem.
EJÉRCITO DE LOS EXTRAÑOS PUESTOS EN FUGA
En 1487 el Papa Inocente VIII firmó un decreto o Bula de exterminio contra los Vaudois, pueblo de los Valles del Piamonte, valles de Italia. Su continuo rehusar a aceptar la doctrina de Roma. Mucho antes a la Reforma del siglo XVI fueron el objeto del odio papal.
Cuando la inquisición le fue rehusado permiso para establecer su maquinaria de espionaje y tortura en los valles, el pueblo hizo volver a esos agentes por la fuerza de las armas. Esto trajo la bula ordenando la total destrucción.
Tropas llegaron en millares, dieciocho mil regulares de Francia y del Piamonte, reunidos por una turba de ladrones y bandoleros quienes fueron los que después saquearon a los hogares que vivían feliz en los valles. Algunas de las consideraciones en cuanto a la liberación que salvó al pueblo de una total destrucción en la primera persecución general a los Vaudois, tenemos históricos hechos parecidos a los que ocurrieron en los días de Israel.
La campaña de masacrar, al cuidado de cierto legado llamado Cattanee (Cataneo) en interés del Papa, dio principio atacando sobre el valle de Angrogna. El enemigo fue quebrando la línea defensiva de los Vaudois, en un punto detrás en donde se encontraban las mujeres y los niños y los ancianos; de esto nos dice el Dr. Mauston: Viendo caer a sus defensores, aquellas familias cayeron sobre sus rodillas con gran lamentación; las mujeres, niños y ancianos unidos en ferviente ruego y llanto, “O DIE AIJUTACI” que quiere decir “Oh Señor, auxilianos” o “Mi Dios, Sálvanos”.
Aquel lamento de plegaria fue el único lamento que brotó de sus angustiados corazones en esos momentos de terrible angustia y que llegó hasta el cielo, pero sus enemigos se rieron de eso y viendo aquella compañía sobre sus rodillas, aceleraron su avance “mis compañeros están viendo, ellos vienen a darles sus respuestas” exclamó uno de sus jefes, apodado “El Blace de Mondovi” a causa de su fuerte complexión e inmediatamente uniendo la baladronada al insulto, se levantó la visera de su yelmo para demostrar así que no tenía ningún temor de encontrarse frente a aquella pobre gente a la que insultaba, pero en aquel momento una flecha de punzante acero lanzada al vuelo por un joven de Angrogna llamado Peter Revel golpeó a este nuevo Goliat con tal violencia que le penetró en el cráneo en medio de los ojos derribándolo muerto.
Su tropa, presa del terror, retrocedieron en desorden, el pánico se apoderó de ellos; los Vaudois tomaron ventaja de ese instante e impetuosamente arremetieron contra ellos lanzando a sus adversarios, continuando ansiosamente su persecución, barriéndolos de aquel gran plan en el que habían sido vencidos y dispersos. Entonces subieron de nuevo a sus familias milagrosamente salvados, ellos de la misma manera se derribaron sobre sus rodillas y así todos juntos dieron las gracias al Dios de los Ejércitos por aquella victoria que con justicia había sido ganada. History of the Waldenses, Vol. I, páginas 33-34.
Pero los invasores de ninguna manera se daban por derrotadas, solamente fue para volver más enfurecidos, cuando volvieron al siguiente día más feroces que antes, en cuanto a esta ocasión Wyllie dice en la historia: parecía un imposible que aquellas víctimas pudieran escapar reunidos en aquel paraje, el pueblo Valdense para los soldados de Cataneo, debían de tener una sola nuca, para que esta fuese cercenada de una sola vez.
Pero Dios fue quien veló sobre los Vaudois, Él ha dicho del Legado Papal y sus ejércitos, como de otro tirano de otro tiempo: Yo pondré anzuelo en sus narices, y mi freno en sus labios y haré mover para que regresen por el camino por el cual veniste.
¿Por medio de qué agente fue frenado el avance de aquellas hordas? ¿Sería acaso por un poderoso ángel que hiriera a Cataneo y a su ejército como sucedió a Sennacherib? Ningún ángel bloqueó el paso. ¿Fue acaso por rayos y piedras de granizo que cayeron sobre los soldados de Cataneo como los fue con Sisara? Los rayos dormían y el granizo no cayó.
¿Sería un terremoto o un torbellino el que los perturbara? Ningún terremoto desprendiendo rocas sobre la tierra, ni torbellino alguno hendió las montañas. La instrumentalización puesta ahora en acción para proteger a los Vaudois de la destrucción, fue una de las más brillantes y más débiles en toda natura; no obstante a no obstruir en forma inexorable, pudo tener más eficazmente cerrar el paso y quebrar la marcha de la turba haciéndoles el alto instantáneamente “una nube blanca no más grande que la palma de la mano de un hombre, fue observada por los Piamonteses sobre la cumbre de las montañas en el momento preciso en que los ejércitos entraban al desfiladero.
Esta nube creció rápidamente, más grande y ennegrecida. Principió a descender, vino rodeando a los lados de las montañas produciendo enormes olas, semejante a un océano que descendía del cielo, un mar de lóbrego vapor, el cual cayó derecho sobre el sitio donde se encontraban el ejército del papa sellándoles y llenándolo desde la parte superior hasta el fondo con una negra y densa neblina.
En un momento las turbas estuvieron de noche, fueron aturdidos y estupefactos y no podían ver a nadie, ni atrás ni adelante, ni podían avanzar ni retroceder, tartamudeaban en un estado desbordante de terror.
Los Valdenses interpretaron esto como la intervención de la Providencia en su defensa. Esto les dio el poder de repeler al invasor, subiendo las laderas del prado, y saliendo de todos sus escondites en los alrededores se extendieron sobre las montañas, por aquellos senderos con los cuales estaban familiarizados, y mientras las turbas permanecían remachados debajo de ellos, atrapados con un doble lazo, el desfiladero y la niebla; ellos arrancaron piedras inmensas y rocas y lanzaron produciendo un ruido ensordecedor en la barranca.
Los soldados papales fueron aplastados en donde se encontraban, aunque no fue esto todo, algunos de los Valdenses audazmente penetraron en el abismo, espada en mano y les atacaron por el frente. Aterrador pánico sobrecogió a aquellas hordas píamentescas, el que les impidió a la huida, pero su esfuerzo por escapar, les fue mucho más fatal que las espadas de los Vaudois o las rocas que los veloces como flechas habían rodado de las montañas. Se empujaban unos a otros.
Y en el forcejeo entre unos y otros se derribaban, por lo que algunos fueron hallados bajo las plantas de sus compañeros hasta morir; otros fueron arrollados sobre los precipicios y aplastados al caer sobre las rocas, otros cayeron sobre el torrente y perecieron miserablemente. History of the Waldenses, Chapter 5.
“Las armas de nuestra milicia no son carnales”. La historia de la Reforma nos muestra que ese sufrimiento fue por testificar, mas no por una simple querella que la luz de la Verdad fue inducida a brillar.
Pero en estas experiencias de liberación vemos la Divina Providencia guardando el pequeño bando de Testigos en los valles del Piamonte hasta tanto que llegaban el tiempo de la Reforma.

Download 229.6 Kb.

Do'stlaringiz bilan baham:
1   ...   6   7   8   9   10   11   12   13   ...   18




Ma'lumotlar bazasi mualliflik huquqi bilan himoyalangan ©hozir.org 2020
ma'muriyatiga murojaat qiling

    Bosh sahifa
davlat universiteti
ta’lim vazirligi
O’zbekiston respublikasi
maxsus ta’lim
zbekiston respublikasi
o’rta maxsus
davlat pedagogika
axborot texnologiyalari
nomidagi toshkent
pedagogika instituti
texnologiyalari universiteti
navoiy nomidagi
samarqand davlat
guruh talabasi
ta’limi vazirligi
nomidagi samarqand
toshkent axborot
toshkent davlat
haqida tushuncha
Darsning maqsadi
xorazmiy nomidagi
Toshkent davlat
vazirligi toshkent
tashkil etish
Alisher navoiy
Ўзбекистон республикаси
rivojlantirish vazirligi
matematika fakulteti
pedagogika universiteti
таълим вазирлиги
sinflar uchun
Nizomiy nomidagi
tibbiyot akademiyasi
maxsus ta'lim
ta'lim vazirligi
махсус таълим
bilan ishlash
o’rta ta’lim
fanlar fakulteti
Referat mavzu
Navoiy davlat
umumiy o’rta
haqida umumiy
Buxoro davlat
fanining predmeti
fizika matematika
universiteti fizika
malakasini oshirish
kommunikatsiyalarini rivojlantirish
davlat sharqshunoslik
jizzax davlat